Esto es ficticio no os hagaís ilusiones
Hola, me llamo Toni Martín Castilla, y tengo algunas experiencias que contar.(soy un viajero)
MI PRIMERA EXCURSIÓN
Yo tenía 7 años, y fui con mis padres al Aneto.
Cuando llebábamos un rato subiendo por un sendero, vi un pájaro, pensé que sería como cualquier otro de la ciudad, como un gorrión, pero enseguida me dí cuenta de que era mucho más grande, se lo dije a mis padres y me dijeron que era, ni más ni menos un quebrantahuesos, un animal en peligro de extinción.
No llegué a subir hasta la cumbre pero quise volver a ir muchas otras veces.
EL CRUCERO
Yo tenía 14 años cuando nos tocó un crucero.
Fui con mis padres en él, llegó hasta Italia, el crucero nos desembarcó en Nápoli.
La vimos enterita, eso decía yo al menos, pero ya se hizo la hora de volver a montar en el crucero, a las 20:00, para ya dormir ahí, pero el crucero zarpó sin nosotros y nos quedamos ahí.
Fuimos a un hotel de improvisto y tuvimos la suerte de que un barco iba a España en Salerno un pueblo de las cercanías, pero para llegar teníamos que hacer autostop, estuvimos ahí esperando en plena autopista 4 horas.
Al final volvimos a España, pero eso si, sin dinero en el bolsillo.
VALLA CAÍDA CON CORRIENTE
Estaba en mi ciudad, Zaragoza, con 19 años.
Iba montado en el ebrobus con mis padres, me incliné para ver más y... zás me caí a pleno Ebro recién pasado del embarcadero de Vadorrey, la corriente tiraba de mí, escuchaba los gritos de mis padres, pero no podía hacer nada en medio del río, me acordé del último superviviente una serie que veía a menudo, no tenía que nadar contra corriente, si no perpendicularmente.
No tenía mucho tiempo iba directo al azud, pero había pasado el embarcadero, entonces fui directo hacia allí justo logré chocar con la pared del embarcadero y a sí alcanzar la orilla.
HAY QUE CORRER EN ESTOS MOMENTOS
Yo tenía 27 años, había ido a un hotel en la montaña.
Como me aburría decidí dar un paseo por los alrededores.
Vi una cosa rara tirada en el campo, como un animal herido, cuando me acerqué lo suficiente me dí cuenta de que era un jabalí durmiendo.
Al acercarme había hecho mucho ruido, por lo cual el jabalí se despertó, y al verme se puso a perseguirme. Yo salí corriendo, sin pensarlo un instante, al pasar un rato miré atrás para ver si me seguía, si que lo hacía y al darme la vuelta choqué contra un árbol y caí al suelo.
Solo tenía una obción salí rodando y caí por un mini precipicio de más o menos 2'5 metros.
Yo no me desmallé, pero el jabalí no saltó y yo volví magullado al hotel.
Ahora soy viajero pero no os cuento todas las demás historias porque son muchíííísimas.
Autor: Lorenzo recordad es una historia ficticia